miércoles, 23 de junio de 2010

Oro de la Edad de Bronce a la basura

La imagen muestra una pieza de la Edad de Bronce de más de 4.000 años de antigüedad. Quienes la enseñan a la cámara saben que se trata de un collar de oro en forma de media luna, pero los que la observan ignoran su procedencia y su historia. No ha sido hallada por arqueólogos, sino por policías en un contenedor de basura de Dublín. El hallazgo invita a pensar cómo habrá ido a parar ahí junto a sus compañeros de viaje, dos discos del mismo metal. Los investigadores sostienen que los ladrones, quienes debían creerse ávidos, se deshicieron de estas piezas sin conocer qué era lo que tenían entre manos. Sus dueños, de verlo, se habrían lamentado. Al menos ya tienen nueva casa, el Museo Nacional de Irlanda.

lunes, 21 de junio de 2010

Sorpresas bajo tierra en Egipto


Un equipo de arqueólogos austriacos acaba de dar con una ciudad enterrada en la provincia egipcia de Sharquiya, en el Delta del Nilo. Calles, casas, templos y tumbas llevaban 3.500 años bajo tierra a expensas del paso del tiempo. Las prospecciones geofísicas -un sistema que permite detectar construcciones enterradas mediante el uso de ondas eléctricas- han permitido conocer al detalle su estructura y su plan urbanístico. En espera de que comiencen las excavaciones en la zona, la arqueología se felicita por un hallazgo de importancia como éste que confirma, una vez más, la cantidad de tesoros que continúan siendo imperceptibles para el ojo humano.

miércoles, 16 de junio de 2010

Los pecios respiran tranquilos...por ahora

El descontrol del patrimonio subacuático llamó la atención de César Antonio Molina cuando ocupaba el puesto de ministro de Cultura. No despertó el mismo interés en Ángeles González Sinde quien, sin embargo, celebra ahora el impulso del Libro Verde del Patrimonio Subacuático, algo así como la llave para proteger los ricos tesoros sumergidos en nuestras aguas. Curiosamente, pese a que lleva trabajándose en este documento desde hace dos años, se ha presentado en Alicante durante la reunión del Consejo sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático de la Unesco.

No hay duda de que este trabajo es positivo porque viene a documentar cuántos pecios y restos arqueológicos se encuentran sumergidos, además de fomentar su protección física y jurídica, en lo que tendrán mucho que ver la Guardia Civil y la Armada.

Una de las tareas que debe ponerse en marcha ahora es la creación de cartas arqueológicas, es decir, mapas que sitúen los restos hundidos para así evitar intrusos y favorecer su investigación y cuidado.

Y ahora que está tan de moda colocar la etiqueta de Bien de Interés Cultural, como a los toros, y reconocer como patrimonio, por ejemplo, las voces de 120 actores, ojalá podamos celebrar que la protección de estos tesoros sumergidos no pasó al olvido.