miércoles, 9 de junio de 2010

Un zapato vintage muy especial

El zapato más antiguo de Eurasia ha dejado de ser el de Oetzi o el “hombre de hielo”. Le ha arrebatado el puesto una especie de sandalia de hace 5.500 años hallada en la frontera de Armenia con Irán y Turquía. Está hecha de una sola pieza de cuero y luce un cordel que se asemeja a un cordón. Dicen los arqueólogos que puede ser una talla 37, pero desconocen si perteneció a una mujer o a un hombre. Si el ser humano ya utilizaba calzado hace unos 30.000 años, ¿cuántos secretos quedan aún por descubrir de los pies de nuestros antepasados?

domingo, 6 de junio de 2010

Tutankamón, con acento

Os remito a la Fundéu para aclarar por qué Tutankamon debe ir acentuado y sin "h" intercalada. Misterios de la gramática....

viernes, 4 de junio de 2010

Tutankamón no para

Vaya periplo el de Tutankamón. O más bien el de las copias de los sarcófagos, máscaras y adornos que componen su tesoro. Madrid acoge hasta octubre una exposición sobre el carismático faraón que ya ha pasado por Munich, Zurich y Barcelona y ha atraído a más de un millón de visitantes. Ubicada en la Casa de Campo y a las puertas del verano cabe preguntarse si en Madrid logrará el mismo éxito de acogida que en otras ciudades, ya que su situación no sólo es incómoda para turistas sino también para los madrileños.

Merece la pena porque, pese a que sean réplicas, la imaginación hace el resto y no todo el mundo puede permitirse un viaje al Museo de El Cairo para admirar las piezas originales, además de por su carácter didáctico. Pero el negocio es el negocio. El precio de la entrada supera a la de cualquier museo de la capital: de 10 a 18 euros la entrada general y de 18 a 22 euros si se prefiere una visita guiada. Incluye, además, una tienda en la que hasta el más reacio termina por comprar un marca páginas. Es más, para quien no le importe gastar, y ya es decir, tiene la posibilidad de encargar el libro “Un viaje secreto” del fotógrafo Sandro Vannini y textos de Zahi Hawass por 2.900 euros. Casi nada.

Para embarcarse en esta experiencia, que seguro resultará gratificante, prepárense para esperar largas colas, hartarse de calor y dejarse un dinerito. Y no olviden que lo que ven es sólo un mero reflejo de unas piezas originales que datan de 3.000 y 3.500 años de antigüedad.

Por cierto, ¿era necesario que la organización acentuara Tutankamón?